La Cité de l’Espace de Toulouse

Con una superficie de más de cinco hectáreas, en la Cité de l’Espace se puede visitar el interior de la estación espacial MIR, contemplar un cohete Ariane 5 o subir a una nave Soyuz. También cuenta con un amplio recinto para exposiciones temporales, un cine IMAX en 3D y un planetario digital de última generación.

Con más de 700.000 habitantes en su área metropolitana, Toulouse es la cuarta mayor urbe de Francia después de París, Marsella y Lyon. La ciudad tiene una vinculación histórica con la aeronáutica y el espacio. Durante la primera guerra mundial, su situación alejada del frente la convirtió en el lugar ideal para el desarrollo de la industria aeronáutica. Pierre-Georges Latécoère montó aquí una fábrica de aviones en 1918 con una capacidad de montaje de hasta seis aeronaves cada día. Tras el armisticio, pioneros de la aviación como Jean Mermoz o el conocido escritor de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry, comenzaron trabajar con la compañía Aéropostale que realizaba vuelos con envíos postales hacia Dakar y, posteriormente, hasta Sudamérica. Durante la década de los sesenta, cuando Francia se incorporó a la aventura espacial, se decidió instalar en Toulouse el centro técnico y operativo del CNES (Centro Nacional de Estudios Espaciales) desde donde se han controlado en los últimos años los módulos de avituallamiento que se envían a la ISS. En la actualidad, más de 85.000 personas trabajan en el sector aeroespacial en la región, lo que supone la cuarta parte de los puestos de trabajo del sector en Europa, entre las empresas más importantes se encuentra Airbus. Hay dos grandes zonas de la ciudad dedicadas a la aeronáutica, por una parte Aéroconstellation, el mayor centro de fabricación aeroespacial de Europa que ocupa una superficie de 250 hectáreas y, por otro lado, el campus Toulouse Aeroespace Innovation, con 56 hectáreas dedicadas al I+D en este sector. Por ello, no es de extrañar que Toulose fuera el lugar preferido para montar la Cité de l’Espace, un centro que por méritos propios se ha convertido en uno de los lugares de divulgación sobre el espacio y la astronáutica más interesantes del continente europeo.

Vista general de la Cité de l'Espace. Foto: © Lola Vázquez
Vista general de la Cité de l’Espace. Foto: © Lola Vázquez

El centro cuenta con la colaboración de diversas agencias espaciales (CNES y ESA, entre otras), empresas (Airbus, Thales Alenia Space), laboratorios de investigación (OMP, IRAP, CNRS, ONERA), centros educativos y varias universidades (la Universidad Federal de Toulouse Midi-Pyrénées, la Universidad Toulouse III Paul Sabatier) así como grandes escuelas de ingeniería (ISAE-SUPAERO).

En 2012 la Cité de l’Espace renovó buena parte de sus espacios expositivos, actualmente ofrece un enfoque moderno, adaptado y didáctico sin dejar de lado el aspecto lúdico. Desde sus inicios, el centro ha sido testigo permanente de la actualidad espacial y ha realizado seguimientos en directo de un gran número de misiones espaciales: la misión Philae-Rosetta al cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko, la misión New Horizons con destino a Plutón, Curiosity y ExoMars con destino a Marte y, más recientemente, el seguimiento de la misión Proxima del astronauta francés de la ESA Thomas Pesquet recién concluida el pasado mes de mayo.

La Ciudad del Espacio

La aventura espacial se explica a través de una exposición permanente que, con una extensión 2000 metros cuadrados, se divide en seis grandes temáticas: el centro de lanzamiento, donde se detalla el funcionamiento de los cohetes, sus orígenes y el montaje del Ariane 5 con piezas fabricadas en empresas de toda Europa; la nave Tierra, donde podemos ver una panorámica de nuestro planeta desde el espacio y entender que todos somos astronautas a bordo de una roca que surca las inmensidades cósmicas; la sección de meteorología, donde se explica cómo se realizan las previsiones meteorológicas a partir de satélites y donde los visitantes tienen ocasión de convertirse en hombres del tiempo en un estudio de TV; el muelle del Sistema Solar, donde se revela la vida diaria de los astronautas y los visitantes pueden componer un menú equilibrado con los extraños platos que se utilizan en el espacio; el observatorio del Universo permite conocer los objetos de cielo profundo: nebulosas, galaxias y otros objetos cósmicos; en la sala de entrenamiento el visitante tiene ocasión de hacerse una idea de cómo es andar por la Luna. La atracción Moon Runner es la que más público congrega y se puede ver a adultos disfrutar como niños mientras emulan a Neil Armstrong paseando por nuestro satélite. En la exposición se puede ver una roca lunar traída por los astronautas del Apolo 15 y un meteorito marciano, también se exhibe el mayor meteorito descubierto en Francia, el meteorito de Caille de 625 kg perteneciente al Museo de Historia Natural de París.

La piedra lunar de la Cité de l'Espace. Foto: © Lola Vázquez
La piedra lunar de la Cité de l’Espace. Foto: © Lola Vázquez
Meteorito Caille, descubierto en las montañas de Audibergue en 1630. Foto: © Lola Vázquez
Meteorito Caille, descubierto en las montañas de Audibergue en 1630. Foto: © Lola Vázquez

Cabe destacar el esfuerzo realizado por llegar al mayor público posible. Las explicaciones y los carteles se presentan en francés, inglés y español. Las traducciones tienen una gran calidad, así que es posible disfrutar plenamente del contenido expositivo. También las visitas guiadas se realizan en estos tres idiomas.

En los jardines se pueden visitar relojes de Sol, recorrer una exposición de potencias de diez que nos permite vislumbrar las asombrosas dimensiones del universo, recorrer un modelo a escala de los distintos planetas del Sistema Solar o el laberinto de la Galaxia. Lo más interesante, no obstante, es tener la ocasión de sentarse en el interior de una nave Soyuz, el único lugar del mundo junto a la Ciudad de las Estrellas de Moscú donde el visitante tiene la posibilidad de conocer de primera mano la claustrofóbica sensación que supone estar confinado en una nave espacial de estas características.

Una sonda Soyuz en el jardín. Foto: © Lola Vázquez
Una sonda Soyuz en el jardín. Foto: © Lola Vázquez
Una visitante en el interior de una nave Soyuz. Foto: © Lola Vázquez
Una visitante en el interior de una nave Soyuz. Foto: © Lola Vázquez

También se puede visitar uno de los cuatro prototipos de pruebas de la Estación Espacial Mir que existen en el mundo, dos están en Rusia y otro en Alemania. En su interior se puede descubrir la vida diaria de los cosmonautas en el espacio. La original descansa en el fondo del Océano Pacífico tras destruirse de forma controlada el 23 de marzo de 2001. Se puede visitar la réplica del módulo Kvant dedicado a la investigación de espectros electromagnéticos y emisiones de rayos X. El módulo Kvant-2, acoplado a la estación en 1989, tenía como objetivo la investigación biológica y la observación terrestre. También se puede recorrer el módulo Kristall dedicado al desarrollo de tecnologías de producción biológica y de materiales en el espacio. Uno de los módulos más interesantes es el módulo de acoplamiento, la bahía que permitía interconectar las naves Progress, Soyuz y los transbordadores espaciales estadounidenses.

Uno de los modelos operativos de la Estación Espacial Mir. Foto: © Lola Vázquez
Uno de los modelos operativos de la Estación Espacial Mir. Foto: © Lola Vázquez
Exposición en el interior de la réplica de la Estación Espacial Mir. Foto: © Lola Vázquez
Exposición en el interior de la réplica de la Estación Espacial Mir. Foto: © Lola Vázquez

El cohete Ariane 5, con sus 53 metros de altura, domina el jardín. En realidad el cohete tiene una altura mayor, pero por razones de seguridad aérea del aeródromo cercano hubo que reducirla.

El cohete Ariane de la Cité de l'Espace. © Foto: Lola Vázquez
El cohete Ariane de la Cité de l’Espace. © Foto: Lola Vázquez

Los más pequeños pueden disfrutar a lo grande en la Plaza de los pequeños astronautas, una zona de juegos para niños de 3 a 6 años. El lanzamiento de cohetes de agua es otra de las actividades que más interés suscitan entre los futuros astronautas. Otro lugar lúdico es Terradome, que permite descubrir las formas de vida extremas sobre la Tierra (los extremófilos). El espacio divulgativo propone un cuestionario en el que el público se enfrenta por equipos y progresa de descubrimiento en descubrimiento.

Desde 2014 la Ciudad del Espacio dispone de un observatorio, la Coupole, que alberga un refractor adaptado para ver el Sol en luz blanca, un telescopio H-alfa de 80 mm y un Schmidt-Cassegrain de 16” para realizar observaciones de los cuerpos celestes. Durante nuestra visita tuvimos ocasión de ver la estrella Capella a mediodía con el telescopio. Arnaud Caron, encargado de los programas del planetario nos contaba que la observación astronómica es la actividad más apreciada por el público. Una cosa es ver una exposición y mirar fotografías o modelos y otra muy distinta poder ver con tus propios ojos los objetos celestes gracias a un telescopio.

Arnaud Caron, coordinador de los programas de planetario, nos enseña el equipo astronómico de la Coupole de L’Astronomie. Foto: © Lola Vázquez
Arnaud Caron, coordinador de los programas de planetario, nos enseña el equipo astronómico de la Coupole de L’Astronomie. Foto: © Lola Vázquez
La estrella Capella visible al mediodía y fotografiada con teléfono móvil. Foto: © Paco Bellido
La estrella Capella visible al mediodía y fotografiada con teléfono móvil. Foto: © Paco Bellido

El edificio L’Astralia cuenta con un cine 3D y un nuevo planetario, a la entrada se puede ver una réplica automatizada del robot de exploración marciana Curiosity a escala real realizada por 250 estudiantes de mecánica, informática y elec­trotecnia.

Modelo del robot marciano Curiosity. Foto: © Lola Vázquez
Modelo del robot marciano Curiosity. Foto: © Lola Vázquez

El cine IMAX tiene una pantalla gigante de una altura equivalente a un edificio de seis pisos. Las gafas 3D permiten una sensación totalmente inmersiva. En la actualidad se ofrecen varios pases diarios de la película “A Beautiful Planet”, realizada en colaboración con la NASA y que ofrece un retrato de nuestro planeta visto desde el espacio y supone una magnífica forma de conocer la vida a bordo de la ISS. La película está disponible en varios idiomas gracias a un dispositivo de audio personal.

Este verano se abrirá un planetario de última generación totalmente renovado, además se cuenta con un pequeño planetario que actualmente ofrece varios programas infantiles y familiares.

La Ciudad del Espacio es perfecta para una visita de un día completo en familia. Cuenta con un restaurante, L’Astronaute, con vistas panorámicas al parque, la cafetería 149 Café y la Terrasse Guyanaise, abierta durante las vacaciones escolares. Así mismo hay tres salas de picnic de acceso libre en función de la disponibilidad.

El vigésimo cumpleaños

Este año se cumple el 20 aniversario de la fundación de la Cité de l’Espace y, por ello, se están celebrando una serie de exposiciones y actos de gran interés para el aficionado al espacio y a la astronomía.

La exposición temporal Astronautas, que se podrá visitar hasta diciembre de 2018, es uno de los platos fuertes de los actos conmemorativos del vigésimo aniversario. La muestra permite a pequeños y mayores descubrir la vida cotidiana de los astronautas de la Estación Espacial Internacional, la ISS. La vida en ingravidez es muy diferente a la vida en la Tierra, por ello hace falta adaptarse al entorno espacial que perturba todas las referencias y el funcionamiento del cuerpo. En este sentido, la muestra comienza con una anécdota del astronauta italiano Luca Parmitano que el 16 de julio de 2013 tuvo un problema en su traje espacial por la aparición de una gran cantidad de agua que lo obligó a cancelar el paseo espacial y regresar a ciegas a la ISS. Un problema sin importancia en la Tierra puede acabar en tragedia en el espacio. Otro de los objetivos de la exposición durante este año ha sido seguir en tiempo real la misión del astronauta francés de la ESA Thomas Pesquet en la ISS.

escafandra Orlan, uno de los objetos expuestos en la exposición Astronautas. Foto: © Lola Vázquez
La escafandra Orlan, uno de los objetos expuestos en la exposición Astronautas. Foto: © Lola Vázquez
Unos niños juegan a ser astronautas en la exposición temporal. Foto: © Lola Vázquez
Unos niños juegan a ser astronautas en la exposición temporal. Foto: © Lola Vázquez

Del 13 de julio hasta el 24 de agosto se celebran cada jueves las veladas de la Ciudad del Espacio. El recinto está abierto de 10 a 23 h y el público puede disfrutar de observaciones del cielo con el telescopio y de un espectáculo de fuegos artificiales como colofón a la velada.

El 28 de julio de 19 a 24 h se celebra la Noche de las Estrellas, en colaboración con la Association Française d’Astronomie, Planète Sciences Occitanie y otras empresas de astronomía. Los visitantes podrán mirar a través del telescopio de la cúpula y escuchar cuentos y leyendas del cielo. Este evento se viene realizando desde 1997 con gran éxito de público.

El gran evento de este 20 aniversario será el 30.º Congreso Internacional de Astronautas, la mayor reunión mundial de astronautas. Del 16 al 20 de octubre se darán cita en la Cité de l’Espace 100 astronautas de todo el mundo para celebrar un encuentro de intercambios profesionales y para compartir con alumnos, estudiantes y con el gran público sus experiencias. El 20 de octubre se celebra el vigésimo aniversario coincidiendo con la clausura del congreso de astronautas.

Toulouse, la Ciudad Rosa

A poca distancia de los Pirineos, la capital de la región de Occitania es ideal para una escapada de fin de semana o como etapa de un recorrido más amplio por lugares tan emblemáticos como Albí o Carcasona.

El gran legado artístico de la ciudad, con tres lugares inscritos en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: el canal del Mediodía, la Basílica de Saint-Sernin y el Hospital de Santiago, estos últimos como edificios del Camino de Santiago, la convierten en un destino más que recomendable para los interesados en la historia y el arte. La Ciudad Rosa, así llamada por la tonalidad al atardecer del ladrillo de muchos de sus edificios, brinda una oferta turística muy amplia en sus monumentos y en lugares industriales transformados en museos de primer nivel, como Les Abattoirs. Los aficionados a los aviones no pueden perderse el museo aeronáutico Aeroscopia situado en Blagnac, cerca del aeropuerto.

Capitole de Toulose. Foto: © Paco Bellido
Capitole de Toulose. Foto: © Paco Bellido

El Pass Tourisme (http://www.turismo-toulouse.es/Los-eventos/Pass-tourisme2) ofrece entrada gratuita a una gran cantidad de museos y descuentos en otros, además de visitas guiadas cada sábado, recorridos en barco, desplazamientos gratuitos al aeropuerto y otras posibilidades interesantes.

Al estar tan cerca de España, casi toda la información de los museos y lugares de interés está disponible en castellano. Durante todo el año Toulouse acoge multitud de celebraciones, con más de un millar de eventos programados, especialmente durante las noches de verano. Durante los meses de julio y agosto las orillas del río Garona se transforman en escenario de animaciones gratuitas con juegos, talleres, exposiciones, teatro, etc. en cuatro lugares repartidos por la ciudad. En octubre tiene lugar otro interesante evento, el Festival de Órganos. Toulose cuenta con una de las mejores colecciones de este instrumento en Europa, algo muy apreciado por organistas de talla internacional.

El aeropuerto de Toulouse está comunicado con varias ciudades españolas y la estación de tren es otra posibilidad interesante para los visitantes que se desplacen desde lugares más cercanos de la Península, por ejemplo Barcelona en tres horas y cuarto.

8 Comentarios

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JRGJRG

Muchas gracias por el artículo.
Ya he puesto la chincheta en el mapa para las vacaciones del año que viene. Como espacio trastornado que soy (y mis hijos van camino de ello) lo vamos a disfrutar de lo lindo.

Emilio MolinaEmilio Molina

Es una visita muy recomendable, pero en lo personal sugeriría tomárselo con calma en dos días; hay mucho por ver si te quieres parar realmente a leer lo que se cuenta. Los talleres (al menos a los que nosotros asistimos, interesantísimos) fueron solo en francés, así que no está de más tenerlo en cuenta. Para un plan de escapada de fin de semana, incluyendo un paseo por la cercana Toulouse, es algo que sin duda algunos repetiremos.

La única pega es no poder llevarse a un Paco o un Dani en la mochila 😉

P.D.: También tiene una tienda en la salida. Lleva algo de pasta porque vas a querer muchas cosas…

Paco Bellido

Sí, un par de días es la opción más recomendable. Entre las actividades y las sesiones de planetario, cine IMAX y las exposiciones, un día se hace muy corto. En vacaciones muchos de los talleres se hacen en varios idiomas.

GuillermoGuillermo

Lo leí y un par de días después lo he visitado. Si se viene en coche muy recomendable coger un hotel a cinco minutos andando de la Cité. Son baratos. Para mi lo mas emocionante subírme a un Soyuz. Agobiante el poco espacio, menos de lo que creía. También la MIR, me doy cuenta de lo bien reproducida que estaba en Armagedon, llena de tubos flexibles que imagino es el sistema de ventilación. Estupendo Las Auroras en el planetario. Visita muy recomendable.

Juan Morales OgayarJuan Morales Ogayar

Qué envidia! Los franceses si que reconocen el valor de la ciencia y además se sacan un buen partido…. investigación, divulgación, empresas, industria, riqueza económica, cultura…
Impresionante la Cité de l’Espace!
Un magnífico artículo, detallado y bien ilustrado que invita a visitar este gran complejo para poder experimentar en tierra la aventura espacial.
Gracias Paco y Lola

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