Un verano marciano

No hay duda de que Marte ha sido el protagonista astronómico del final de primavera y principios del verano. No en vano, la oposición marciana de 2016 ha sido la mejor de la última década. El planeta rojo estará aún más cerca de la Tierra en 2018 pero, por contra, más bajo sobre el horizonte desde nuestras latitudes. Habrá que esperar hasta 2020 a tener una oposición con Marte a una altura razonable para captar imágenes de alta resolución. El 22 de mayo pasado tuvimos la oposición y el 30 de mayo el máximo acercamiento de Marte a la Tierra.

Las oposiciones de Marte se producen cada 26 meses y no todas son iguales. Dependiendo de si se producen cerca del perihelio o cerca del afelio, la distancia al planeta rojo varía considerablemente.

A pesar de tener unas condiciones atmosféricas poco propicias con una corriente de chorro con valores superiores a los 25 m/s habitualmente, he seguido con interés casi cada noche el aspecto de Marte al telescopio. En este caso con un Schmidt-Cassegrain de 23,5 cm. En la siguiente animación realizada la noche del 8 de junio se puede ver el aspecto del disco planetario durante tres horas comprimidas en varios segundos.

92 fotografías hechas a partir de 368.000 fotogramas individuales, 3 horas de captura con filtro IR y varias horas de procesado.
92 fotografías hechas a partir de 368.000 fotogramas individuales, 3 horas de captura con filtro IR y varias horas de procesado.

Me sigue maravillando que con un telescopio de aficionado se puedan conseguir imágenes que rivalizan con las que se hacían desde observatorios profesionales hace solo unas décadas. Este año, Marte solo ha alcanzado los 18,4 segundos de arco de diámetro aparente, frente a los 25,11″ de la oposición de 2003. En 2020 llegaremos a 22,4″ (algo menos de los 24,2″ de 2018, pero con el planeta mucho más alto sobre el horizonte).

La historia del descubrimiento de la geografía marciana es uno de los capítulos más interesantes de la historia de la Astronomía. En mi biblioteca guardo celosamente un buen número de obras de finales del siglo XIX, cuando la cuestión de la existencia de una civilización en el planeta rojo estaba de candente actualidad. El debate entre escépticos y pluralistas (quienes estaban convencidos de la existencia de seres vivos en otros planetas) llegó a ser muy encendido y a ocupar las portadas de la prensa de la época.

En este mapa del planeta Marte, realizado por Camille Flammarion en 1890 (edición neerlandesa de «Astronomía popular»), las formaciones llevan el nombre de los astrónomos que habían observado el planeta rojo hasta la fecha. En la actualidad, la nomenclatura marciana sigue los nombres propuestos por Schiaparelli, basados en la Biblia y en la mitología.

Mapa de Marte

Aunque algunas de las formaciones del mapa son reales, otras tantas son producidas por la mente del observador, al intentar discernir detalles en un disco muy pequeño.

Este verano, aprovechando la oposición marciana, he leído varios libros relacionados con el planeta rojo.

Un verano de lo más marciano

«La vida en Marte» de Giovanni Schiaparelli es la primera edición en castellano de tres textos clave del “descubridor” de los canales marcianos. Schiaparelli posiblemente sea, después de Galileo, el astrónomo italiano que más ha dado que hablar y no obstante su gran obra científica, fue director del Observatorio de Brera en Milán, será siempre recordado por un gran error de interpretación: los canales de Marte.

Schiaparelli era un gran observador, a pesar de su daltonismo, y un astrónomo muy capaz que hizo aportaciones fundamentales al estudio de radiantes meteóricos. En esta obra, con una magnífica introducción histórica de Jose Carlos Hernanz, podemos comprobar la cautela del astrónomo italiano a la hora de interpretar los canales que veía con el gran refractor de Brera durante la oposición marciana de 1877. Fue el americano Percival Lowell quien propuso la idea de que los canales no eran otra cosa que el esfuerzo titánico de una civilización marciana por evitar la extinción llevando agua desde los polos hasta otras latitudes.

La vida en Marte

«Guía turística de Marte» de William K. Hartmann nos ofrece un completo recorrido por los lugares más interesantes de Marte. William K. Hartmann además de haber participado en la misión Mars Global Surveyor a mediados de los años noventa, también ha hecho sus pinitos en la ciencia ficción dura. El libro es una excelente guía que nos llevará a Tharsis Planitia, las llanuras que alcanzan los 9000 metros de altura y son tan extensas como Europa, a Vallis Marineris, el valle que hace palidecer en comparación al Gran Cañón del Colorado o al imponente Olympus Mons, el volcán más grande del sistema solar. Una obra que no puede faltar en la biblioteca de ningún adicto al planeta rojo.

Guia turística

«Mapping Mars» del divulgador británico Oliver Morton, colaborador de Wired, The New Yorker y Science es una mirada particular a la topografía marciana que va más allá de lo que su título sugiere. Morton nos sumerge en la visión que científicos, artistas y escritores han tenido de este planeta a través del tiempo. Un Marte muy distinto, como no podía ser de otra manera, al Marte real. Una lectura que disfrutarán todos los aficionados a la geología marciana, a los planetas y a los mapas.

Mapping Mars

«Los vikingos de Marte y otras historias científicas sobre la búsqueda de vida extraterrestre» de Alejandro Navarro Yáñez es un libro con dos partes diferenciadas. En la primera encontramos un entretenido repaso a la historia de los avistamientos extraños, todo ello desde un punto de vista escéptico no exento de humor. La segunda parte está dedicada a los esfuerzos de la especie humana por encontrar otras formas de vida en el Cosmos, desde los programas SETI a los albores de la astrobiología.

Alejandro Navarro Yáñez (Madrid, 1961) es bioquímico y doctor en Ciencias Económicas y Empresariales en la rama de organización de empresas. También disfruté mucho con su anterior obra El secreto de Prometeo y otras historias sobre la Tabla Periódica de los Elementos, donde hacía un recorrido por la historia del descubrimiento de los elementos químicos. Un libro recomendable para desengañados del fenómeno OVNI y aficionados a la historia de la búsqueda de vida extraterrestre.

los-vikingos-de-marte

Bibliografía:

  • Giovanni Schiaparelli: La vida en Marte. Traducido y comentado por José Carlos Hernanz. Prólogo de Marcio Ares-Stella. Interfolio Libros (Col. “Leer y Viajar Imaginario”, nº 3) . Madrid, 2009. 281 páginas
  • William K. Hartmann: Guía turística de Marte. Los misteriosos paisajes del planeta rojo. Traducido por Dulcinea Otero-Piñeiro. Prólogo de Francisco Anguita Virella. Akal. Madrid, 2011. 480 páginas
  • Oliver Morton: Mapping Mars. Science, Imagination and the Birth of a World. Fourth Estate. Londres, 2003. 353 páginas
  • Alejandro Navarro Yáñez: Los vikingos de Marte y otras historias científicas sobre la búsqueda de vida extraterrestre. Guadalmazán. Córdoba, 2016. 285 páginas

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