En el ayuntamiento de Copenhague (Dinamarca), se guarda una obra maestra de la relojería, uno de los relojes mecánicos más precisos del mundo. Todo ello es obra del sueño de un hombre, el relojero Jens Olsen.

Jens Olsen nació en Ribe el 27 de julio de 1872. Ya de niño mostró talento como relojero y posteriormente se convirtió en un excelente fabricante de instrumentos. Con 25 años viajó a Estrasburgo, donde se encontraba una de las maravillas técnicas de la época, el reloj astronómico de la catedral. Esta máquina le fascinó, estudió atentamente su funcionamiento y en numerosas visitas tomó notas sobre sus complejas funciones. Jens Olsen se estableció en Basilea donde trabajó como oficial mientras estudiaba en la Universidad. La idea de construir un reloj astronómico aún más completo había comenzado a germinar.

Jens Olsen, el creador del reloj que se conserva en el Ayuntamiento de Copenhague.

En 1902, tras cinco años de viajes, Jens Olsen regresó a su patria, Dinamarca, donde se estableció como relojero. Adquirió reputación como artesano de inventiva y varias instituciones científicas le confiaron tareas muy diversas. En 1906 fue uno de los fundadores de la Sociedad Astronómica Danesa. Mientras tanto, llevó a cabo numerosos cálculos y realizó esquemas del reloj de sus sueños.

Leer más

En varias ciudades europeas podemos admirar ingeniosos relojes astronómicos que han hecho las delicias de curiosos durante generaciones. En el artículo de hoy nos centraremos en los relojes de Praga y Olomouc.

Durante el siglo XIV, los maestros relojeros modificaron el diseño de sus creaciones para aportar información astronómica además de la hora. Algunos relojes indicaban la posición del Sol y de la Luna en el cielo, la edad y la fase de la Luna, la posición del Sol en la eclíptica y el signo del zodíaco, la hora sidérea y otros datos astronómicos como, por ejemplo, los nodos de la Luna (para indicar los eclipses) o un mapa estelar que giraba al compás de los movimientos de las estrellas en el cielo.

Los relojes astronómicos solían representar el sistema solar siguiendo el modelo geocéntrico. En el centro del dial se situaba un disco o esfera que representaba la Tierra, ubicada en el centro del Sistema Solar. Por su parte, el Sol solía aparecer representado por una esfera dorada que giraba alrededor de la Tierra. Esta visión se correspondía tanto con la experiencia diaria como con la visión filosófica en la Europa precopernicana.

Praga

Posiblemente el reloj astronómico de Praga sea la atracción astronómica más conocida de Europa. El reloj está montado sobre la fachada sur del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja en la plaza de la Ciudad Vieja y es uno de los principales reclamos turísticos de la ciudad.

El reloj astronómico está formado por tres componentes principales, de abajo hacia arriba encontramos: un calendario perpetuo con medallones que indica el santo del día y la fecha del mes; la esfera astronómica, que representa la posición del Sol y la Luna en el cielo y muestra diversas informaciones astronómicas y, en la parte superior, el desfile de los apóstoles, una cabalgata mecánica que atrae a hordas de turistas cada hora.

Vista general del reloj astronómico de Praga. Foto: Paco Bellido

Leer más

Anoche tuvimos el máximo acercamiento de Marte a la Tierra durante esta oposición marciana de 2018. Aproveché la ocasión para intentar captar Fobos y Deimos, los satélites de Marte.

Marte durante su máximo acercamiento a la Tierra de 2018. Foto: © Paco Bellido

Fobos y Deimos fueron descubiertos por el astrónomo americano Asaph Hall en 1877 (el 12 y 18 de agosto, respectivamente) con el refractor de 66 cm, el telescopio más grande del mundo en la época, del Observatorio Naval de los Estados Unidos en Washington D.C.. La existencia de lunas en Marte era una cuestión con la que se venía especulando desde antiguo. Johannes Kepler había deducido que, puesto que la Tierra tiene un satélite y Júpiter cuatro (los descubiertos por Galileo), Marte debería tener dos para seguir la sucesión natural. Una intuición muy acertada, pero por una razón totalmente errónea. En realidad Júpiter tiene muchos más satélites, 79 a fecha de hoy y los que queden por descubrir.

Asaph Hall. Crédito: Wikimedia Commons

Leer más

El destino astronómico de esta ocasión nos conduce al norte de Italia, en concreto a tres ciudades de la Lombardía: Cremona, Brescia y Mantua, que atesoran algunos de los relojes astronómicos más interesantes del país transalpino.

El reloj astronómico del Torrazzo de Cremona

La catedral de Cremona, de estilo gótico lombardo, se empezó a construir en 1107. Diez años después del inicio de las obras casi resulta destruida por completo por un terremoto. Durante el Renacimiento se recubrió la fachada con mármoles policromos. Junto a la catedral se eleva el imponente campanario del Torrazzo, que con sus 111 metros de altura es la tercera construcción de ladrillo más alta de Europa (después de la torre de la iglesia de San Martín de Landshut, en Baviera, Alemania y de la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas, Bélgica). Los cimientos de la torre datan de 1267 y el ornamento superior de forma octogonal fue construido entre 1284 y 1305.

La catedral de Cremona y el imponente Torrazzo. Foto: Paco Bellido

En el cuarto piso de la torre se encuentra uno de los relojes astronómicos más grandes del mundo. El reloj que vemos actualmente fue construido por Giovan Battista y Francesco Divizioli (padre e hijo) entre los años 1583 y 1588.

Leer más

En la colina Observatoriekullen (“la colina del Observatorio”), desde donde se divisa una excelente panorámica de Estocolmo, se encuentra uno de los pocos edificios científicos de la Ilustración que quedan aún en la capital sueca.

El observatorio, dedicado a la astronomía, la meteorología y la geografía, se fundó por iniciativa de Per Elvius, secretario de la Real Academia Sueca de Ciencias, quien falleció en 1749 y nunca llegó a ver completada su idea. El proyecto se inició en 1748 bajo la dirección del arquitecto Carl Hårleman, máximo exponente del rococó sueco, y se terminó en 1753. El edificio, que influiría en otros observatorios similares creados con posterioridad, contaba con taller de instrumentos, espacios de oficinas y residencia.

Grabado de O. A. Mankell en Ny illustrerad tidning (1877)
Grabado de O. A. Mankell en Ny illustrerad tidning (1877)

El lugar elegido para su emplazamiento fue una colina alejada de la ciudad, rodeada de casas de labradores y campos de cultivo. En el siglo XIX, Estocolmo se expandió mucho y el observatorio quedó dentro de la ciudad. El Observatorio Real de Estocolmo nació con el espíritu ilustrado de la época, a saber, impulsar el desarrollo de la ciencia y poner la astronomía al alcance no sólo de las élites formadas, sino también del hombre de la calle.

Vista exterior del Antiguo Observatorio de Estocolmo
Vista exterior del Antiguo Observatorio de Estocolmo

El primer director fue Pehr Wilhelm Wargentin (1717-1783), un nombre que resultará familiar a los observadores lunares. El cráter Wargentin se encuentra en el suroeste lunar, al lado del cráter Schickard. En la primera época del observatorio también destaca la figura de Daniel Ekström, se conservan 30 instrumentos fabricados por este constructor, desde cuadrantes y relojes de sol a instrumentos topográficos.

Leer más

La ciencia moderna arranca con la revolución copernicana, un proceso iniciado por Copérnico y finalizado por Newton que cambió la perspectiva que el hombre tenía del mundo. Poco se sabe sobre la vida de Copérnico, en este artículo nos acercaremos a los lugares que ocuparon un lugar importante en la vida del autor de De revolutionibus.

Nicolás Copérnico (Niklas Koppernigk) nace el 19 de febrero de 1473 en Toruń, un importante centro comercial de la Prusia Real situado en los márgenes del río Vístula. Era hijo de otro Niklas Koppernigk, un mayorista de cobre, el negocio del que derivaba el apellido familiar, y de Bárbara Watzenrode, hija de un rico comerciante perteneciente a la burguesía local. El matrimonio tenía un hijo mayor, Andreas, que ocupó un papel importante en la vida del astrónomo y dos hijas.

A los diez años de edad Copérnico quedó huérfano de padre. El hermano de su madre, el canónigo Lucas Watzenrode se hizo cargo de la familia. Casó a Katharina, la hermana mayor, con un noble de la ciudad y logró que la hija menor, Bárbara, cogiera los hábitos, con el tiempo llegaría a ser abadesa benedictina en el convento de Kulm.

En Toruń, una ciudad de doscientos mil habitantes situada al norte de Polonia se puede visitar la casa natal de Copérnico, hoy convertida en museo. El museo se encuentra en la calle Kopernika, antiguamente llamada calle de Santa Ana. En él se hace un recorrido por la vida del astrónomo, se puede ver una interesante colección de instrumentos astronómicos de la época y de las distintas ediciones de las obras de Copérnico y nos permite conocer cómo era la vida cotidiana en la casa de un próspero comerciante del siglo XV. Es un edificio de estilo gótico hanseático con hastiales escalonados, típico de la zona.

Casa natal de Nicolás Copérnico en Torun. Foto: © Paco Bellido
Casa natal de Nicolás Copérnico en Torun. Foto: © Paco Bellido

Leer más